Tratamiento de adicciones: las cuatro modalidades del Centro Terapéutico Baradero
El tratamiento de adicciones del Centro Terapéutico Baradero se organiza en cuatro dispositivos, de menor a mayor intensidad: ambulatorio online, ambulatorio virtual de fin de semana, hospital de día e internación. La modalidad la define el equipo interdisciplinario en una entrevista de admisión, según el consumo, la salud general y el sostén familiar.
Información del Centro Terapéutico Baradero · Actualizado en octubre de 2026 · Cómo elaboramos nuestros contenidos
En resumen
- Ambulatorio virtual: 2 o 3 encuentros semanales por videollamada, desde cualquier punto del país.
- Ambulatorio de fin de semana: sábado y domingo, para quien trabaja o estudia.
- Hospital de día: tratamiento diurno presencial en Baradero, sin dormitorios.
- Internación: recurso restrictivo, sólo si lo indica una evaluación interdisciplinaria.
- En todas las modalidades se trabaja con la familia, con el Modelo Minnesota.
Si llegaste hasta acá buscando “tratamiento de adicciones”, probablemente no estés buscando información general. Probablemente estés buscando qué hacer con una situación difícil en tu casa. Esta página trata de responder eso con la mayor claridad posible, sin vueltas y sin promesas. El Centro Terapéutico Baradero trabaja el consumo problemático de sustancias con el Modelo Minnesota, un equipo interdisciplinario y consejeros de pares.
Y con una convicción que atraviesa todo lo demás: el consumo problemático afecta a toda la casa, no solo a la persona que consume. Por eso el tratamiento incluye a la familia desde el primer día, con su propio espacio, y no como un anexo. Abajo están explicados los cuatro dispositivos del centro, ordenados de menor a mayor intensidad: ambulatorio online, ambulatorio virtual de fin de semana, hospital de día e internación.
Verás para qué sirve cada uno y, sobre todo, cómo se decide cuál corresponde. Ese último punto es importante: no lo decide una página web ni lo decide una familia sola. Lo indica el equipo, después de una entrevista de admisión.
- ¿Qué es un tratamiento de adicciones y qué incluye?
- ¿Por qué se empieza por lo ambulatorio y no por la internación?
- Ambulatorio online: ¿cómo es hacer tratamiento desde casa?
- Ambulatorio virtual de fin de semana: ¿y si no puedo de lunes a viernes?
- Hospital de día: ¿cuándo hace falta más estructura?
- Internación: ¿cuándo se considera y cómo se decide?
- ¿Cómo se decide qué modalidad corresponde en cada caso?
- ¿Qué es el Modelo Minnesota y cómo se trabaja acá?
- ¿Por qué se trabaja con toda la familia y no solo con la persona que consume?
- ¿Y si la persona todavía no quiere hacer tratamiento?
¿Qué es un tratamiento de adicciones y qué incluye?
Un tratamiento de adicciones es un plan de trabajo sostenido en el tiempo, con un equipo de profesionales, una frecuencia acordada y objetivos que se revisan cada tanto. No es una charla suelta ni una consulta aislada. Y tampoco arranca por la internación: eso es lo primero que conviene sacar de la cabeza cuando una familia empieza a buscar ayuda.
En el Centro Terapéutico Baradero ese plan se apoya en cuatro dispositivos que se diferencian por su intensidad: cuántas veces por semana se trabaja, cuántas horas, con qué nivel de acompañamiento y si la persona sigue durmiendo en su casa o no. Son cuatro envases distintos para un mismo contenido.
Porque lo que no cambia de una modalidad a otra es el abordaje: el Modelo Minnesota, el acompañamiento de consejeros de pares y el trabajo con la familia como parte del tratamiento. Cambia el formato, la carga horaria y el encuadre. No cambia la forma de entender lo que le pasa a esa persona y a esa casa.
- Espacios individuales con profesionales del equipo.
- Espacios grupales, donde se trabaja con otras personas que están atravesando algo parecido.
- Acompañamiento de consejeros de pares, con experiencia propia de recuperación y formación para acompañar.
- Espacios para la familia, con su propia agenda y sus propios objetivos.
- Seguimiento clínico y revisión periódica del plan, que puede subir o bajar de intensidad.
¿Por qué se empieza por lo ambulatorio y no por la internación?
Por dos razones. La primera es legal. La Ley 26.934, que crea el Plan Integral para el Abordaje de los Consumos Problemáticos, prioriza los abordajes ambulatorios y comunitarios. Y la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, en su artículo 20, define la internación como un recurso excepcional, que solo se justifica cuando aporta más beneficios que el resto de las intervenciones y por el tiempo más breve posible.
La segunda razón es clínica, y a las familias les cuesta más aceptarla. La vida de la persona sigue estando allá afuera: el trabajo, la casa, los amigos, los lugares, las fechas difíciles. Un tratamiento ambulatorio permite trabajar sobre esa vida mientras la persona la está viviendo. Se ensaya en el terreno real, no en un paréntesis.
Esto no significa que la internación quede descartada. Hay situaciones en las que el equipo la evalúa como la indicación correcta, y en esos casos se explica con claridad por qué. Pero el punto de partida es el dispositivo menos restrictivo que permita sostener el tratamiento con seguridad.
Ambulatorio online: ¿cómo es hacer tratamiento desde casa?
Es la modalidad de menor intensidad, y en muchos casos es por donde empieza el tratamiento. Consiste en dos o tres sesiones semanales por videollamada, con días y horarios fijos, combinando espacios individuales y grupales. La persona sigue con su trabajo, su estudio y su rutina, y el tratamiento se acomoda alrededor de eso.
Es también la modalidad que permite acompañar a personas y familias que viven lejos de Baradero. Desde Baradero se acompaña a familias de San Pedro, Zárate, Ramallo, San Nicolás y Campana, y también de otras provincias, en los casos en que la modalidad virtual resulta la indicada. Las modalidades virtuales permiten sostener el tratamiento sin viajar, siempre que haya conectividad estable.
Para que funcione hacen falta tres cosas concretas: una conexión estable, un lugar de la casa donde poder hablar sin que se escuche todo, y la decisión de sostener los horarios aunque haya una semana complicada. Nada de eso es menor, y el equipo lo conversa en la admisión antes de proponer esta modalidad.
Ambulatorio virtual de fin de semana: ¿y si no puedo de lunes a viernes?
Es la respuesta a un problema muy común: mucha gente no puede sostener sesiones entre semana. Turnos rotativos, changas, trabajo en el campo, viajes, guardias, hijos chicos a cargo. Para muchas de esas personas, la disponibilidad horaria es un obstáculo concreto para sostener un tratamiento entre semana.
Este dispositivo concentra el trabajo en sábado y domingo, en un formato virtual más intensivo que el ambulatorio de semana. Se trabaja en grupos, en espacios individuales y con la familia, aprovechando que el fin de semana suele ser el momento en que la casa entera está disponible.
También responde a una situación que suele aparecer en la consulta: para algunas personas el fin de semana es un momento más difícil de sostener, y el equipo lo evalúa caso por caso. Que el tratamiento esté justamente ahí, ocupando esas horas y esos días, no es un detalle de agenda. Es parte de la indicación.
Hospital de día: ¿cuándo hace falta más estructura?
El hospital de día es una modalidad de mayor intensidad: la persona pasa varias horas del día en el centro, varios días por semana, y vuelve a dormir a su casa. Su lógica es dar estructura a un día que, sin ella, se vuelve difícil de sostener.
La jornada tiene forma: grupos terapéuticos, espacios individuales, actividades, seguimiento clínico, momentos compartidos. Esa rutina no es decorativa. Para alguien que viene de meses o años sin horarios previsibles, volver a tener un día con principio y final es en sí mismo parte del trabajo.
Suele indicarse en dos escenarios. Cuando lo ambulatorio se probó y no alcanzó para sostener el tratamiento. O como escalón de salida de una internación, para que el regreso a la vida cotidiana no sea de golpe. En ambos casos, la decisión la toma el equipo y se conversa con la persona y con la familia.
La primera charla suele hacerla un familiar. Sirve para ordenar lo que está pasando y ver qué modalidad tiene sentido. Atendemos de forma virtual a personas y familias de todo el país.
Internación: ¿cuándo se considera y cómo se decide?
Es la modalidad de mayor intensidad: la persona convive en el dispositivo durante un período acotado, con acompañamiento las veinticuatro horas. Se realiza siempre de manera voluntaria, con consentimiento informado firmado por la persona,.
La Ley 26.657 es clara en su artículo 20: la internación es un recurso terapéutico de carácter restrictivo y excepcional. Se considera cuando el equipo evalúa que los dispositivos ambulatorios no alcanzan para sostener el tratamiento con seguridad, o cuando la situación clínica y de contexto lo requiere. Nunca es una decisión que tome un familiar por su cuenta, ni algo que se resuelva por teléfono.
Y conviene decirlo con todas las letras: la internación no es el final del tratamiento, es un tramo. Lo que sostiene lo trabajado es el después. Por eso, desde el primer día se planifica cómo va a seguir la persona cuando termine ese período, en general con un pasaje a hospital de día o a un dispositivo ambulatorio.
Toda internación en el centro es voluntaria y requiere el consentimiento informado de la persona. Las intervenciones sin consentimiento están reguladas por la Ley 26.657 y no dependen de un pedido familiar ni de una institución privada.
¿Cómo se decide qué modalidad corresponde en cada caso?
Con una entrevista de admisión. Esta página puede explicar en qué consiste cada dispositivo, pero no puede decir cuál corresponde: la indicación la hace el equipo interdisciplinario, después de escuchar a la persona y a su familia. Por eso esta página explica los dispositivos, pero la indicación sale siempre de la entrevista de admisión.
En esa entrevista se conversa sobre la historia de consumo, los tratamientos anteriores si los hubo, el estado de salud general, la situación laboral o de estudio, la disponibilidad horaria real, el acceso a conectividad y, muy especialmente, con qué red familiar se cuenta. La familia también tiene su espacio para hablar, incluso por separado.
De ahí sale una propuesta concreta, que se explica y se conversa. No es una etiqueta que quede pegada: el plan se revisa periódicamente y puede subir o bajar de intensidad según cómo vaya el proceso. Alguien puede empezar en hospital de día y continuar en ambulatorio online, o al revés.
Todo lo que se habla en la admisión queda bajo secreto profesional, con los límites que fija la legislación vigente.
¿Qué es el Modelo Minnesota y cómo se trabaja acá?
El Modelo Minnesota es un enfoque nacido en Estados Unidos a mediados del siglo pasado, que combina el trabajo de un equipo interdisciplinario de profesionales con la filosofía de los grupos de ayuda mutua y la participación de consejeros con experiencia propia de recuperación. Aborda a la persona en varias dimensiones a la vez: lo físico, lo psíquico, lo vincular y lo espiritual, entendido como sentido de vida y no como religión.
La pieza distintiva son los consejeros de pares: personas que atravesaron su propio proceso de recuperación y se formaron para acompañar a otras. Su presencia cambia el registro de una frase que suele aparecer en algún momento del proceso: “vos no sabés lo que es esto”. Ahí sí lo saben. No reemplazan a los profesionales ni trabajan por afuera: forman parte del equipo, con su rol definido.
Un punto importante, porque a veces se transmite mal: acá el padecimiento no se piensa como algo inmodificable ni como una condena. La Ley 26.657 lo dice en su artículo 7 inciso n, y la experiencia clínica lo acompaña. La recuperación es un proceso, con avances y con tropiezos posibles, y una recaída no borra lo trabajado.
¿Por qué se trabaja con toda la familia y no solo con la persona que consume?
Porque cuando hay un consumo problemático en una casa, la casa entera se reorganiza alrededor de eso. Los horarios, las conversaciones, el humor de todos, lo que se dice y lo que se calla. El vínculo entre todos los que viven en esa casa también se ve afectado, cada uno a su manera. Eso no es una consecuencia lateral: es parte del cuadro. Eso no es una consecuencia lateral: es parte del cuadro.
A ese conjunto de conductas se lo llama codependencia, y casi siempre nace de la mejor intención. Ese reacomodamiento de la casa alrededor del consumo es algo que se trabaja en los espacios familiares del tratamiento, y que el equipo ayuda a mirar sin juzgar a nadie. No hace falta identificarlo solo ni ponerle nombre desde una página web.
Todo eso suele hacerse desde el mejor lugar posible, y no hay nada que reprocharse. Es justamente el tipo de situación que se trabaja en los espacios familiares, con acompañamiento.
Trabajar los límites con amor no es endurecerse ni abandonar a nadie. Es dejar de sostener lo que sostiene el consumo, sin dejar de querer a la persona. La diferencia entre esas dos cosas es fina y no se aprende sola: se trabaja, se practica y se sostiene con acompañamiento.
Por eso la familia tiene sus propios espacios dentro del tratamiento, con objetivos propios. No van “de visita” al tratamiento de otro. Van al suyo.
¿Y si la persona todavía no quiere hacer tratamiento?
Es una consulta habitual, y tiene respuesta: la familia puede empezar igual. La familia puede consultar sola, sin la persona que consume, y trabajar sobre lo suyo. Ese es un tratamiento válido en sí mismo, no una sala de espera.
Lo que se ve en la práctica es que cuando la familia cambia su forma de responder, algo se mueve. No siempre, no en un plazo previsible, y no es algo que pueda garantizarse. Ese trabajo tiene valor en sí mismo, más allá de lo que decida después la persona que consume, y le devuelve a la familia un lugar propio dentro de la situación.
Lo que no se hace, bajo ninguna circunstancia, es ir a buscar a alguien contra su voluntad. No hay traslados ni operativos. Si lo que hay es una situación de riesgo inmediato, el camino es otro y está más abajo, en el aviso de urgencias de esta misma página.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura un tratamiento de adicciones?
No hay una duración fija ni un programa cerrado con fecha de finalización. Cada proceso tiene su tiempo y depende de muchas variables: la historia de consumo, la salud general, la red familiar, la modalidad indicada. El equipo define objetivos y los revisa periódicamente junto a la persona y a su familia. Por eso en esta página no vas a encontrar un plazo estimado: la duración se define en el proceso, no antes de empezar.
¿Se puede hacer el tratamiento sin viajar a Baradero?
Sí. Las dos modalidades ambulatorias son virtuales: el ambulatorio online, con dos o tres sesiones semanales, y el ambulatorio de fin de semana, los sábados y domingos. Ambas se realizan por videollamada y permiten acompañar a personas y familias de cualquier punto del país. El hospital de día y la internación, en cambio, son presenciales en Baradero.
¿Qué diferencia hay entre hospital de día e internación?
La diferencia principal es dónde duerme la persona. En hospital de día pasa varias horas del día en el centro, varios días por semana, y vuelve a su casa. En la internación convive en el dispositivo durante un período acotado, con acompañamiento permanente. El hospital de día es menos restrictivo y muchas veces funciona como paso previo o como salida de una internación.
¿La familia puede empezar aunque la persona no quiera tratarse?
Sí, y es una consulta muy habitual. La familia puede iniciar su propio espacio de trabajo sin la persona que consume, para revisar la codependencia, aprender a poner límites sin romper el vínculo y dejar de sostener situaciones que se volvieron insostenibles. Ese trabajo tiene valor por sí mismo, más allá de lo que decida después la persona que consume.
¿Qué es un consejero de pares?
Es una persona que atravesó su propio proceso de recuperación y se formó para acompañar a otras que están transitando algo parecido. Trabaja dentro del equipo interdisciplinario, con un rol definido, y no reemplaza a los profesionales. Su aporte es específico: aporta una experiencia vivida que ningún manual reemplaza y suele abrir conversaciones que de otro modo no se darían.
¿Qué pasa si hay una recaída?
Se trabaja. Una recaída no anula lo recorrido ni expulsa a nadie del tratamiento: se conversa qué pasó, en qué contexto, qué se puede leer de eso y si hace falta ajustar la modalidad o la frecuencia. El padecimiento no es un estado inmodificable, y así lo reconoce la Ley 26.657. Muchas veces la recaída termina siendo un punto de aprendizaje del proceso.
¿Cómo es la entrevista de admisión?
Es una conversación con el equipo, en la que se escucha la historia de consumo, los tratamientos previos si los hubo, el estado de salud general, la situación laboral o de estudio, la disponibilidad horaria y con qué red familiar se cuenta. La familia también tiene su momento. De ahí surge la propuesta de modalidad, que se explica y se conversa antes de empezar.
¿Qué hago si esto es una urgencia ahora mismo?
Si hay riesgo para la vida o una emergencia médica, comunicate al 911. Para orientación inmediata sobre consumos problemáticos está la línea 141 de SEDRONAR: es gratuita, anónima, atiende las veinticuatro horas y funciona en todo el país. En la Provincia de Buenos Aires también está disponible la línea de salud mental 0800-222-5462. Un tratamiento se organiza después; la urgencia se atiende ahora.
Dar el primer paso
Si querés conversar con el equipo, podés escribir por WhatsApp al +54 9 11 6613-0874 o a contacto@centrobaradero.com.ar. Te responde alguien del equipo del centro. Se puede consultar por la persona que consume o solo por la familia, y podés tomarte el tiempo que necesites para hacerlo.
Seguí leyendo
Ambulatorio virtual para adicciones con Modelo Minnesota: encuentros por videollamada, grupo, trabajo con la familia y opción de fin de semana. Todo el país.
Hospital de día para adicciones en Baradero: tratamiento presencial y diurno, sin internación, con talleres grupales y un espacio propio para las familias.
Online o presencial: qué hace que la terapia virtual para adicciones funcione, sus límites reales y cuándo conviene hospital de día o evaluar internación.
Si estás atravesando una situación de crisis
No esperes a que te contestemos. Línea 141 de SEDRONAR: orientación en consumos problemáticos, gratuita, anónima y disponible las 24 horas en todo el país. Línea de salud mental de la Provincia de Buenos Aires: 0800-222-5462. Si hay riesgo inmediato para la vida o la integridad de una persona, llamá al 911 o acercate a la guardia del hospital más cercano.
La información de esta página tiene fines orientativos y de apoyo. No reemplaza la consulta con un profesional y no constituye diagnóstico ni indicación de tratamiento. Cada situación se evalúa en una entrevista con el equipo.